Máquinas de tatuar a través del tiempo
- garciamiguelmarin
- 5 dic 2022
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Primero tenemos que explicar en qué consiste una máquina de tatuar, al menos de una forma sencilla. Se trata de una herramienta mecánica y eléctrica en la mayoría de los casos, existen otras variantes de aire comprimido. Su funcionamiento es simple, mueve las agujas a una velocidad establecida para que estas penetren la piel y consiga el efecto deseado.
El origen de las máquinas de tatuar se remonta a dos siglos atrás. A través de los años ha evolucionado de infinitas formas más o menos profesionales. Hasta llegar al diseño tan sofisticado, potente y preciso que tenemos hoy en día. Previamente a crear esta herramienta, los tatuajes se hacían a mano o “Handpoke” y aún en muchas partes del mundo se conserva esta tradición del arte del tatuaje. Consiste en utilizar dos palos uno con una aguja o hueso afilado con tinta y martillar como un cincel. Este proceso es mucho más largo, con menos definición y puede ser más doloroso.
El primer diseño de una máquina moderna para tatuar fue de Thomas Edison, en 1876. Aunque finalmente salió a la luz en 1891. Esta primera versión sirvió para expandir a la sociedad la cultura del tatuaje. Permitiendo a más artistas realizar sus diseños con mayor rapidez, precisión y sencillez. La máquina ha permitido explorar un sin fin de estilos y formas de tatuar. Algunos diseños diferentes de máquinas son los de Manfred Kohrs y Carson Hill (aire comprimido).
Durante este último siglo han evolucionado para perfeccionar los tatuajes y la comodidad del tatuador con su herramienta. Por ejemplo, Charles Wagner mejoró el modelo de Edison añadiendo barras de contacto y resortes, junto a bobinas gemelas a cada lado. Este modelo se siguió usando hasta mediados de los años veinte. Cuando el fenómeno del tatuaje se estaba expandiendo por algunas clases sociales en Estados Unidos surgió una revolución. Percy Waters crea la primera máquina moderna, además de otros catorce modelos diferentes. Su trabajo contribuyó a perfeccionar las piezas con una precisión que no se tenía hasta la fecha. Tuvieron que pasar 50 años para que surgiera una nueva propuesta para los artistas. Esta vez el avance viene de la mano de Carol Nightingale, a finales de los setenta. Ofrecía en su diseño una ajustabilidad para el artista, aunque no terminó de tener éxito. Supone un gran abanico de ofertas de herramientas para el tatuador actual. Cabe destacar que mientras ocurre esta evolución de las máquinas, paralelamente se mejora y perfecciona la tinta. Permite que la pieza se cure mejor y tenga un mejor envejecimiento.
En la actualidad las más usadas son las siguientes: Anself, Rollomatic, Turanium tattoo rotatory , Lauro Paolini y Cheyenne Hawk. Estos diseños permiten ajustar parámetros de velocidad, fuerza y profundidad. Muchos estilos y piezas que existen actualmente no serían posibles con las técnicas anteriormente mencionadas.
Estas máquinas son las utilizadas en el estudio de Fatalitas Tattoo.







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